Catapultas sentimientos sinceros
Sin saber que no valen más que cero,
Inquietas deseos como un juego,
Te presentas ante todos como fuego.
No eres más que una puta
Estibando sentimientos como nunca.
No cuesta mucho tenerte,
Como a esas rameras con mala suerte,
Llegas a la vista de quien quiere verte,
Con ropa o sin ella piensas perderte.
No veo más que una puta
Arrancando vidas que buscan ruta.
Lavas tu rostro podrido
Buscando lágrimas que se han perdido,
Intentas suprimir aquél frío
Ansiando encontrar un verdadero idilio,
En el espejo pretendes verte sonreír,
Pero sólo ves a una puta llorar y maldecir.
Perdida cuentas todo a tu marido
Quien te regala las flores del olvido,
No te escucha, no te mira, está perdido,
Pronto se irá de ese lugar, pronto habrá huido,
Susurrándote verdades al oído:
“Sólo eres una puta y yo ya me he ido”.
jueves, 6 de octubre de 2011
lunes, 25 de octubre de 2010
Mi esperanza y este fuego
Recorriendo cañaverales de madrugada, me lamento
visitando amores en una triste mañana, te recuerdo
ando intranquilo por lagunas de estrellas, y te siento
y recuerdo momentos de infinita belleza, y te pienso.
Regresando en el metro más desolado del día, agonizo
y veo por la ventanilla parejas muriendo, y alunizo
cansado miro la ciudad muy triste porque llovía, está afligida
y mi corazón sólo anda por la tormenta cayendo, todo el día.
Son las nueve y media y sólo veo muertos huyendo,
y regresé a mi habitación donde me espera tu mirada, mi ungüento;
cerca al televisor intento ver la felicidad, tu cuerpo,
aunque sólo encontraré sangre derramada de fatalidad, lo advierto.
Hoy que veo al mundo desde lo alto del cielo, he muerto,
y me pregunto por qué las personas caminan con miedo, y sin sueños,
cuando el amor nos atrapa día y noche, y la muerte duerme a lo lejos,
aunque tu ausencia mate todo a su tiempo, a mi esperanza y a este fuego.
visitando amores en una triste mañana, te recuerdo
ando intranquilo por lagunas de estrellas, y te siento
y recuerdo momentos de infinita belleza, y te pienso.
Regresando en el metro más desolado del día, agonizo
y veo por la ventanilla parejas muriendo, y alunizo
cansado miro la ciudad muy triste porque llovía, está afligida
y mi corazón sólo anda por la tormenta cayendo, todo el día.
Son las nueve y media y sólo veo muertos huyendo,
y regresé a mi habitación donde me espera tu mirada, mi ungüento;
cerca al televisor intento ver la felicidad, tu cuerpo,
aunque sólo encontraré sangre derramada de fatalidad, lo advierto.
Hoy que veo al mundo desde lo alto del cielo, he muerto,
y me pregunto por qué las personas caminan con miedo, y sin sueños,
cuando el amor nos atrapa día y noche, y la muerte duerme a lo lejos,
aunque tu ausencia mate todo a su tiempo, a mi esperanza y a este fuego.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Lluvia al amanecer
Al borde de un acantilado de recuerdos malheridos una lluvia helada cayó y no parecía tener fin, entre el sueño de tus ojos verdes quedé perdido y morí. Al salir el sol descubrí el lado más débil de mi ser.
Era casi el amanecer y mi vida se paralizó en medio de un triste huracán de lamentos durante la noche, y pude recordar que odio ponerme triste pensando en ti de vez en cuando, sólo de vez en cuando.
Perdóname, mi sonrisa se perdió bajo el crepúsculo maldito de mi corazón después del encuentro de una noche con mi pasado nublado, después de notar esa lluvia de penas, aunque mi orgullo no lo quería mostrar, no lo pude evitar y aún no entiendo el por qué de esa lluvia al amanecer.
Era casi el amanecer y mi vida se paralizó en medio de un triste huracán de lamentos durante la noche, y pude recordar que odio ponerme triste pensando en ti de vez en cuando, sólo de vez en cuando.
Perdóname, mi sonrisa se perdió bajo el crepúsculo maldito de mi corazón después del encuentro de una noche con mi pasado nublado, después de notar esa lluvia de penas, aunque mi orgullo no lo quería mostrar, no lo pude evitar y aún no entiendo el por qué de esa lluvia al amanecer.
jueves, 19 de agosto de 2010
Perdición
Hoy amaneció tan nublado como mi corazón después de perderte. Sé que mi equipaje sigue listo para un viaje hacia la nada desde hace tres años. Y ahora sólo en una nueva huida me espera otro amor asesino, dentro de esos castillos de hielo que resguardan corazones malditos.
Mañana apagaremos las pocas luces de nuestro débil recuerdo, en un invierno eterno en las venas como ríos de ese corazón que dibujaba en la parte olvidada de mi cuaderno. A pocas horas de las promesas que rompieron en el mar, encontré siete lunas dentro de tu mirar, cuando te vi llorar y esas perlas cayeron dentro de una copa en un pequeño bar. Pude escribir en un verso que me odiaste cuando no te quise volver a mirar, sólo para recordarlo y no me vaya a traicionar.
Sí, te amo, y ya no te lo puedo volver a decir, aunque no lo entiendas ahora borraré esa parte de mi vida que cubre tu nombre que no pude nunca maldecir. No te odio, probaré no sentir nada por ti, mi ausencia es el precio de tu frustración y mi dolor por la falta de tu sonrisa será mi triste perdición.
Mañana apagaremos las pocas luces de nuestro débil recuerdo, en un invierno eterno en las venas como ríos de ese corazón que dibujaba en la parte olvidada de mi cuaderno. A pocas horas de las promesas que rompieron en el mar, encontré siete lunas dentro de tu mirar, cuando te vi llorar y esas perlas cayeron dentro de una copa en un pequeño bar. Pude escribir en un verso que me odiaste cuando no te quise volver a mirar, sólo para recordarlo y no me vaya a traicionar.
Sí, te amo, y ya no te lo puedo volver a decir, aunque no lo entiendas ahora borraré esa parte de mi vida que cubre tu nombre que no pude nunca maldecir. No te odio, probaré no sentir nada por ti, mi ausencia es el precio de tu frustración y mi dolor por la falta de tu sonrisa será mi triste perdición.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Luz de muerte
Bajo un nuevo crepúsculo se verá una luz más fuerte, una lluvia incandescente de un dulce amor y unas ganas locas de querer volver a verte. Bajo el crepúsculo vespertino de tu suerte, encontrarás esas nueve llaves para ese candado raro que protege tu corazón de una luz de muerte.
Fue esa lluvia en la que contamos cada gota como ovejas al dormir, cada gota con tu recuerdo mientras fumaba ese cigarrillo que le gritaba al mundo entero que seguías aquí cuando me perdí. Hoy no verás más ese miedo en ti y tus recuerdos los guardarás en cajas de cristal cuando hayas encontrado esos caminos por donde suelo andar, donde las avenidas son más frías pero sublimes a tu lado.
El sonido de mi voz es parte tu pasado, la luz de tu mirada muestra mi futuro, ahora lo sé; esa ceguera maldita que no te dejó ver hace mucho tiempo desapareció sin dejar rastro al caer, ahora nuevas huellas marcaremos en ese mar de ilusiones y naufragios, huellas de amor estampadas en la luna que nos seguirán como lobos al amanecer entre la mirada fiel de esa tenue luz de muerte.
Fue esa lluvia en la que contamos cada gota como ovejas al dormir, cada gota con tu recuerdo mientras fumaba ese cigarrillo que le gritaba al mundo entero que seguías aquí cuando me perdí. Hoy no verás más ese miedo en ti y tus recuerdos los guardarás en cajas de cristal cuando hayas encontrado esos caminos por donde suelo andar, donde las avenidas son más frías pero sublimes a tu lado.
El sonido de mi voz es parte tu pasado, la luz de tu mirada muestra mi futuro, ahora lo sé; esa ceguera maldita que no te dejó ver hace mucho tiempo desapareció sin dejar rastro al caer, ahora nuevas huellas marcaremos en ese mar de ilusiones y naufragios, huellas de amor estampadas en la luna que nos seguirán como lobos al amanecer entre la mirada fiel de esa tenue luz de muerte.
domingo, 28 de marzo de 2010
Tal vez
Tal vez deba hundir mi corazón en un mar de penas gastadas, tal vez sin saber he vuelto a morir entre tus manos heladas. Tal vez sin ilusiones vago por tu mirar esperando no llorar, sólo tal vez volveré a ver la cálida luz de tus ojos cansados en el mar.
Tal vez mirando al cielo encuentre estrellas apagadas en tu voz, tal vez entre sentimientos fundidos en tu corazón vuelvas a verme en cuarenta salones sin tu amor. Tal vez me estrelle treinta veces contra tu retrato quemado sin razón, sólo tal vez hoy vuelva a mi habitación abandonada hace tres minutos cuando me dijiste que me amabas con pasión.
Tal vez, y sólo tal vez, tu amor no fue más que una alucinación de mi corazón, una pequeña ilusión de tu frustración y un desliz de nosotros dos.
Tal vez mirando al cielo encuentre estrellas apagadas en tu voz, tal vez entre sentimientos fundidos en tu corazón vuelvas a verme en cuarenta salones sin tu amor. Tal vez me estrelle treinta veces contra tu retrato quemado sin razón, sólo tal vez hoy vuelva a mi habitación abandonada hace tres minutos cuando me dijiste que me amabas con pasión.
Tal vez, y sólo tal vez, tu amor no fue más que una alucinación de mi corazón, una pequeña ilusión de tu frustración y un desliz de nosotros dos.
jueves, 25 de marzo de 2010
Plenilunio
Vidas nocturnas sabor a limón, labios de fresa de intensa pasión, una luna llena se viste de azul entre secretos de abril perdidos por ti. Vagabundos cansados visitan tu vida en el jardín trasero de nuestro amor ausente, dorado por un sol triste que nos da hoy un adiós eminente.
Lunas de plata ignoradas en madrugadas raras bajo parques sin luz ni salida, tus labios rojos recorren mi rostro por el lado olvidado de la noche perdida. Amores apagados duermen bajo la poca luz de una luna dormida, pintada en tu mente fatal aturdida.
Diez años de cuentos sin final dejaron huellas de dolor en tu corazón, a mil millas de un desierto frío vuelas entre sueños atrapados en espejos rotos, lejos de una tristeza hoy iluminada por nuestra luna llena de tu olvido vacío.
Lunas de plata ignoradas en madrugadas raras bajo parques sin luz ni salida, tus labios rojos recorren mi rostro por el lado olvidado de la noche perdida. Amores apagados duermen bajo la poca luz de una luna dormida, pintada en tu mente fatal aturdida.
Diez años de cuentos sin final dejaron huellas de dolor en tu corazón, a mil millas de un desierto frío vuelas entre sueños atrapados en espejos rotos, lejos de una tristeza hoy iluminada por nuestra luna llena de tu olvido vacío.
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